Las relaciones son el reflejo de nuestro mundo interior. Estas son 3 preguntas para hacerte y trabajar el diálogo interno y los límites, pasando de la dependencia emocional a la conexión genuina.
Desde hace siglos, la cultura del romanticismo nos planteó la idea de las "medias naranjas": seres incompletos destinados a buscar a alguien que nos otorgue la plenitud que nos falta. Sin embargo, la realidad ha demostrado otro sentido: nadie puede dar lo que no sabe que tiene, ni pedir lo que no sabe que necesita.
Por lo tanto, el autoconocimiento no es un destino, sino el proceso de convertirnos en expertos de nuestra propia existencia emocional. Para lograrlo, el coaching profesional puede aportar herramientas y actuar como un facilitador y aliado que nos permite construir vínculos desde la libertad y la curiosidad.
Erica Tamagusuku, coach certificada por la Federación Internacional de Coaching (ICF), comparte 3 preguntas para hacernos y transformar las relaciones desde adentro:
El diálogo interno: Cómo te ves a vos mismo/a define cómo te relacionas
¿Te tratas a vos mismo/a con la misma compasión que le darías a alguien que amas?
Nuestras relaciones externas suelen ser un reflejo de nuestra conversación interna. Si tu voz mental es una crítica constante, seguramente vayas a proyectar esa inseguridad en tu entorno, interpretando acciones ajenas como ataques o juicios personales.
Debemos transformar la narrativa del "no soy suficiente" por una de autoaceptación, que nos permite dejar de buscar la validación externa. De esta manera, las relaciones dejan de ser una "prueba de valor" y se convierten en un espacio de intercambio genuino.
Los límites no alejan a las personas, las acercan con respeto
¿Qué estás tolerando en tus relaciones que va en contra de lo que realmente valoras?
Pensá los límites como las orillas de un río: no detienen el agua, le dan dirección y profundidad. Cuando comunicas con claridad y respeto lo que es importante para vos, no estás rechazando al otro, estás cuidando la salud del vínculo y protegiéndolo a largo plazo
Sin autoconocimiento, los límites son difusos; nos perdemos en el otro y permitimos lo inaceptable. El límite es, en esencia, un acto de amor propio que protege la salud y la longevidad del vínculo.
El autocuidado: no podes dar desde el vacío
¿Cuándo fue la última vez que te priorizaste sin culpa ni justificaciones?
Si descuidas tu bienestar físico, emocional o mental, llegarás a tus relaciones “desgastado” y buscarás reconfortarte en el otro. El autoconocimiento te permite identificar qué te recarga y qué te agota, haciéndote responsable de tu propia felicidad. Cuidarte conscientemente te permite estar presente, conectado y disponible desde la plenitud, no desde la carencia.
El coaching puede acompañarte a descubrir, cultivar tus propias respuestas, desafiar las creencias que te limitan y diseñar relaciones desde la libertad, no desde la necesidad. Invertir en conocerte —entender tus motivaciones, tus valores y tus sombras— es una valiosa decisión para tus relaciones presentes y futuras.

Dejanos tu comentario
Su comentario estará disponible a la brevedad.