Los mandatarios no se niegan a sentarse a negociar y debatir la iniciativa. “Algo hay que cambiar”, reconocen sobre la legislación actual. Buscan marcar los tiempos de la discusión y hacer valer sus votos.
Las próximas semanas serán escenario de intensas negociaciones entre el gobierno de Javier Milei y la oposición, para intentar conseguir los votos necesarios para aprobar la reforma laboral. El Ejecutivo apunta a tratarlo en sesiones extraordinarias en el Congreso, convocadas para febrero.
Si bien La Libertad Avanza sumó una buena cantidad de legisladores que incluso le permitieron conformar la primera minoría en Diputados, deberá tender puentes con los distintos bloques. En ese lote asoman los gobernadores, que desde la victoria del oficialismo en las elecciones legislativas de octubre se mostraron más propensos al diálogo.
“En algunos aspectos el proyecto de modernización laboral tiene que ver con lo que se necesita”, indicaron desde una gobernación que alternó buenas y malas con Milei. Y agregaron: “Hay coincidencias en algunos puntos a modificar”.
En la misma línea, señalaron: “Existen distorsiones que corregir y hay que encontrar un equilibrio y para evitar que perjudique a los trabajadores o al capital privado”.
En tanto, en el entorno del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, manifestaron a este medio que la mirada del Gobierno “no está centrada en las grandes industrias, sino una propuesta orientada a fortalecer a las pymes”. Y añadieron: “El país necesita una modernización laboral que les permita a las pymes sostener los empleos y que muchas personas que están en negro puedan pasar a estar en blanco”.
Por su parte, fuentes cercanas al mandatario cordobés Martín Llaryora hicieron hincapié en “manejar los tiempos de la discusión”. “Nosotros vamos tema por tema y en cada tema sentaremos posiciones”, explicaron. Y desafiaron: “No tenemos apuro ni nos mueve el interés en un ATN”.
Desde la gobernación de Catamarca afirmaron a este medio que el mandatario Raúl Jalil considera que “algo hay que cambiar”, pero que lo están estudiando los legisladores. Jalil y su par de San Juan, Marcelo Orrego, defendieron semanas atrás otras de las iniciativas que impulsa el Gobierno: la Ley de Glaciares.
“Este proyecto viene a mejorar algo que se discute del cambio climático, que es por la cuestión cíclica o el movimiento humano. En ese sentido, la minería viene a ayudar a la transición energética. Es muy favorable y es fundamental que los procesos de aprobación de los informes de impacto ambiental se aceleren”, explicó Jalil en el Senado a mediados de diciembre. En referencia a que las competencias de control se concentrarán en los distritos, el gobernador pidió “que la gente se quede tranquila que nosotros controlamos”.
Fuente TN

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